Debemos focalizar nuestro accionar en ayudar, restaurar, reconstruir. Empezar de nuevo con empatía y solidaridad.

Levantémosnos del living calentito y dejemos de llorar las tristezas que vemos por TV. Es momento de acción, de ponerse en el lugar del otro; es hora de identificar cómo se puede mejorar lo que no anduvo bien.

Nuestros cociudadanos no merecen dádivas, sino comprensión, respeto y acción para construir futuro.