Que la política y la violencia de las barras en el fútbol comparten muchos componentes de su ADN se sabe hace tiempo. Sin embargo, en este 2013, la barra brava de Talleres logró un reconocimiento mucho más transparente de lo habitual.

El 22 de mayo, en un hecho inédito, la Legislatura de la Provincia de Córdoba le otorgó una distinción a “La Fiel” por el ascenso del equipo a la Primera B Nacional, aunque en el discurso se resaltó el “compromiso que muestran desde hace tiempo para erradicar la violencia en el fútbol” como el argumento esencial para tamaño reconocimiento.

Curioso, si se repasa que para lograr el control de la tribuna tuvieron varios enfrentamientos a tiros con Las Violetas, viejos dueños de la popular de Talleres.

Aquel día, Carlos Pacheco recibió una plaqueta de parte del legislador Carlos Presas, aunque la idea la impulsó el legislador del PJ Carlos Alessandri. Entre aplausos, el líder de la barra festejó desde el balcón de la Legislatura.

Pacheco fue uno de los barras de Talleres que viajó al Mundial de Sudáfrica en 2010 por formar parte de “Hinchadas Unidas Argentinas”.

Como tantos otros violentos, fue deportado del país africano por su mal comportamiento. Enojado por ello, junto a otros barras cordobeses, le inició un juicio millonario al estado sudafricano. Insólito.

Sin embargo Pacheco no se detiene.

Su gran relación con la barra de Independiente (y con su líder) ya planifican su viaje al Mundial de Brasil con la misma metodología, algo que le reconocieron a Clarín hace cinco meses. La fundación La Fiel, a través de la cual dicen que hicieron donaciones a los inundados de La Plata y entregaron litros de leche a distintos comedores de la provincia, se inscribió el 28 de noviembre de 2012. Este año, junto a varios sponsors, la fundación logró que Rodrigo Márquez corra con un Ford Ka ploteado con la inscripción de la barra en la Categoría N°2 del rally provincial.

El 26 de junio, en el Anexo del Congreso de la Nación, La Fiel tuvo un nuevo espacio para darse a conocer.

En un evento contra la “Violencia en el Fútbol” del que participaron dirigentes, futbolistas actuales y autoridades provinciales, la barra de Talleres tuvo su disertación, algo que fue impulsado por la diputada nacional por el PRO, Cornelia Schmidt-Liermann.

Su crecimiento en el espectro del reconocimiento les hizo tomar fuerza para avanzar en otros terrenos. De hecho, La Fiel tiene la intención de “blanquear todos los negocios que pertenecen al entorno del fútbol”. Pese a que nunca dejan de admitir que “nos movemos armados”, los barras del equipo cordobés (que en septiembre formaron parte de una misa en la Catedral de Córdoba y hasta soñaban con una audiencia con el Papa Francisco) tienen en claro qué discurso deben dar: “Parece difícil que nos entiendan o que nos crean.

Pero nosotros no queremos pelearnos con nadie. Cumplimos un rol social. Queremos que la familia esté en la cancha. Eso buscamos en Talleres. Y ojalá pase en todos lados…”, le dijeron a Clarín.

Cinco meses más tarde de aquel reconocimiento, hoy son noticia por una muerte. De los violentos no se puede esperar otra cosa.

 

Deportado. Carlos Pacheco se tuvo que volver de Sudáfrica en pleno Mundial. /marcelo carroll

 

Disertación. Los jefes de la barra en el Congreso. Pacheco es el de la derecha. /mario quinteros

 

En la Legislatura cordobesa. Una distinción que fue recibida entre cantos y banderas. /marcelo caceres

 

También coparon la Catedral cordobesa. Con el regalo de la camiseta incluida. /daniel caceres